Síntomas comunes del hígado graso

El hígado graso es una condición médica grave en estado avanzado, pero reversible en sus primeras etapas. Es la acumulación de grasa dentro de las células del hígado que, con el paso del tiempo y de no detectarse a tiempo, afectará sus funciones.

Desafortunadamente, el hígado graso en sus primeras etapas no expresa síntomas específicos, la persona que lo padece no puede darse cuenta porque no duele y no se siente nada a pesar de que el hígado puede estar sufriendo.

En algunos casos, sin embargo, es posible que la persona que padece de hígado graso presente ciertos síntomas muy leves, pero si usted los conoce podría identificarlos más fácilmente.

 

Síntomas de hígado graso en etapas tempranas:

 

  • dolor abdominal (arriba y del lado derecho)
  • cansancio generalizado
  • falta de apetito

 

El hígado graso puede presentarse por una serie de factores que no necesariamente estén ligados con el consumo de alcohol. Es una forma muy común de la enfermedad y se conoce como Esteatosis Hepática no Alcohólica (EHNA).

Las personas que padecen de EHNA con frecuencia desconocen su condición, por lo que la acumulación de grasa en el hígado continúa hasta alcanzar una etapa en la que el hígado trata de protegerse ante esta agresión pero al mismo tiempo sufre de inflamación.

Cuando el hígado está inflamado la enfermedad ha pasado a la siguiente etapa que se conoce como Esteatohepatitis.

La mayoría de las personas no presenta síntomas identificables hasta que ya existe daño en el hígado, esto sucede por el proceso de reparación que realiza el mismo hígado ante la inflamación persistente y el daño celular. Todo esto causa cicatrices en el hígado, lo que se conoce como fibrosis.

 Posteriormente, y sin aún no se detecta, la enfermedad progresa de fibrosis a cirrosis, que es un estado de cicatrización muy extensa del hígado, por lo que el tejido funcional del órgano deja de funcionar.

En esta etapa el daño del hígado se manifiesta en el paciente con los siguientes síntomas:

  • Debilidad o cansancio generalizado
  • Malestar
  • Falta de apetito
  • Náuseas

En etapas más avanzadas la cirrosis provoca en los pacientes síntomas más graves como:

  • Ictericia (coloración amarillenta de piel y mucosas)
  • Prurito (comezón)
  • sangrado del tracto digestivo
  • enrojecimiento de las palmas de las manos
  • edema en piernas (hinchazón)
  • heces decoloradas
  • confusión mental

La prevención es la clave para evitar que el hígado graso progrese a etapas serias e irreversibles para las que la única solución es el trasplante de hígado.

Consulte con su médico si usted ya padece diabetes, obesidad, sobrepeso o presión alta, pues son factores que predisponen a desarrollar hígado graso.

 

 

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