Pruebas de función hepática e hígado graso

Pruebas de función hepática e hígado graso

Las pruebas de función hepática, son, como su nombre indica, aquellos estudios clínicos que miden el funcionamiento del hígado. Estas pruebas ayudan a su médico a diagnosticar si existe daño en el hígado que esté afectando su función normal.

Estos daños pueden estar relacionados a una infección, inflamación u otra causa. Por lo tanto, estas pruebas nos dicen el estado en que se encuentra este órgano tan importante.

 

¿Para qué sirve el hígado?

El hígado es un órgano vital, porque sin él una persona no puede vivir, esto es lo que el médico llama “incompatible con la vida”. El hígado es en realidad una enorme glándula que pesa poco más de un kilogramo y que realiza muchas funciones químicas.

Éstas funciones químicas son vitales para realizar el metabolismo del todo el organismo, entre ellas están la formación y excreción de bilis para la digestión o el proceso metabólico de los carbohidratos y de las grasas (colesterol y triglicéridos) para que no se acumulen de forma peligrosa.

El hígado también tiene un papel fundamental para que nuestro cuerpo se desintoxique o se deshaga de ciertas moléculas que pueden ser dañinas y que están presentes en algunos medicamentos que consumimos.

 

Pruebas de función hepática

Las principales pruebas que se realizan para evaluar cómo se encuentra funcionando el hígado son:

 

Alanino aminotransferasa (ALT) y aspartato aminotransferasa (AST), estas son enzimas cuya función es movilizar moléculas llamadas grupo amino, cuando las células hepáticas no están realizando esta función, la ALT y la AST se liberan al torrente sanguíneo y es ahí donde se hacen detectables.

En términos muy generales la ALT y AST indican si existe daño en las células del hígado.

El otro grupo de enzimas que se analizan para evaluar la función hepática son la fosfatasa alcalina (FA) y la gama glutamil transpeptidasa (GGT). Estas enzimas, igual que las anteriores, pueden estar presentes en otros tejidos y órganos como el músculo, pero en el hígado se encargan de romper otro tipo de moléculas.

Cuando FA y GGT se elevan, puede ser causa de un mal funcionamiento de la vía biliar, es decir, del paso de la bilis hacia el intestino para ayudar a la digestión de los alimentos.

La bilirrubina es un producto de desecho que el hígado debe eliminar, por lo tanto, es un valor útil para medir la función del hígado, ya que si se encuentra elevada indica que por alguna causa el hígado no está respondiendo de forma normal.

La albúmina es una proteína, de hecho, es la proteína más importante producida por el hígado. Como toda proteína, la albúmina es esencial para mantener a músculos, huesos, y otros órganos y tejidos. El hígado puede tener un problema cuando se detecta que no está produciendo la albúmina en cantidades normales.

 

¿Qué anormalidades en estas enzimas habrá cuando existe hígado graso?

Generalmente, el paciente con hígado graso no alcohólico (HGNA) podrá tener elevadas hasta cuatro veces el límite superior normal de algunas enzimas hepáticas como la ALT y AST.

Además, sabe también que la enzima fosfatasa alcalina (FA) se encuentra elevada en 30% de los pacientes con hígado graso no alcohólico.

Sin embargo, en la mayoría de los pacientes en donde se detecta hígado graso, la anormalidad en las enzimas hepáticas se descubre de manera fortuita, en estudios clínicos de rutina o estudios que el médico ordenó por otra causa.

 

 

 

 

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